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Hasta ahora cuando hablábamos de sedanes deportivos de altas prestaciones, nos tenÃamos que circunscribir a los tres alemanes de costumbre, pero si antes Lexus se habÃa colado en el nicho de sedanes de lujo, por que no hacerlo en el de deportivos. La respuesta es el IS-F que con sus 423 HP es capaz de competir, sin ningún complejo, con el BMW M3, el Mercedes C63 AMG y el Audi RS-4.
A la hora de diseñar el IS-F, tuvieron que alterar la carrocerÃa en varios aspectos y eso le da un aspecto muy agresivo, que no tiene el modelo normal. Las enormes entradas en la defensa frontal, el abultamiento en la tapa de motor y guardafangos y toda una serie de detalles, demuestran a simple vista que estamos ante algo especial con muchos caballos a disposición de su conductor.
El interior tiene también cambios para resaltar el aspecto deportivo del IS-F, como son los pedales de aluminio, el timón algo más grueso, la decoración en fibra de carbón clara, los asientos más envolventes, pero sobre todo por que atrás hay solo dos plazas disponibles. Eso si, a la hora de dotarlo con elementos de confort y entretenimiento, no se han querido quedar cortos con respecto a otros modelos de la marca, incluyendo un centro de información con pantalla táctil desde donde podemos controlar el aire acondicionado, el sistema de navegación (que pronto se podrá usar en Panamá) y un fabuloso equipo de sonido Harman Kardon, además del infaltable arranque mediante un botón y llave del tipo tarjeta manos libres, que permite que el auto reconozca al usuario.
El IS-F, al igual que sus tres competidores es un auto que está hecho para los que les gusta manejar a gran velocidad, y por ello cuenta con todos lo elementos necesarios para asegurarnos que las sensaciones que tendremos son lo suficientemente fuertes para asegurar un flujo de adrenalina en nuestro torrente sanguineo, que para algunos resultará adictivo.
Un toque al acelerador nos indica que tenemos el caballaje suficiente para dejar a la gran mayorÃa de autos alrededor nuestro parados y es que en el IS-F disponemos de un V8 de aluminio con cinco litros de cilindrada que ofrece 423 HP. Con el se acelera de 0 a 100 km/h en apenas 4.8 segundos con la posibilidad de alcanzar los 270 km/h de velocidad máxima. Al contar con un sistema de admisión variable, el sonido del motor a bajas revoluciones es grave y notorio, pero al ir subiendo de revoluciones el motor adquiere un sonido como de auto de carrera, bastante agudo, que suena a gloria.
Una sola transmisión está disponible, se trata de una automática de 8 velocidades, la primera de su tipo en el mercado. Cuando se pone en modo manual los cambios se hacen mediante levas en el timón y al igual que en la Fórmula 1, los cambios son muy rápidos, lo que permite que podamos aprovechar al máximo el rango de potencia.
Incluso a la hora de bajar cambios, estos son rápidos y en algunos casos tenemos una pequeña aceleración en el momento del cambio para mantener el régimen de revoluciones alto.
Aunque este es un auto netamente deportivo, ofrece bastante comodidad y esto se debe en parte a unos asientos magnÃficos con todo tipo de ajustes posibles. La suspensión es dura, pero no al extremo del BMW o el Audi, lo que además hace que manejar en nuestras "casi perfectas" calles sea seguro y agradable.
El IS-F tiene un control con dos programas adicionales de estabilidad: el "snow", que está hecho para condiciones de nieve y el "sport" que endurece algo la dirección y permite un leve derrapaje cuando se toma una curva muy rápido, esto permite que a aquellos que les gusta un manejo un tanto agresivo puedan sentir que tienen algo más de control sobre el auto, que en caso de que nos pasemos de la raya actúa inmediatamente y evita que nos metamos en problemas. Siempre hay la opción de desconectar completamente el sistema de ayudas electrónicas, pero eso no sirve para un uso normal y solo está hecho para el que quiere destrozar las llantas en cinco minutos o para el que quiere manejarlo en un circuito de carreras.
En un uso normal, los frenos son impresionantes. Desarrollados por Brembo, los discos son enormes, ventilados y perforados, con lo que la capacidad de frenado está muy por encima de lo que se necesita en un uso civilizado de este auto.
De los cuatro contendientes en este segmento, cada uno tiene una personalidad muy definida y el Lexus es el más discreto, haciendo todo bien sin aspavientos y sin llamar demasiado la atención, excepto por el sonido del motor. Ofrece mayor comodidad que los otros y su transmisión es la más rápida, aunque es de los que más consume, pero esto no es tema de preocupación para el que puede pagar por este tipo de caprichos.
Para un uso normal, el Lexus es el que más se acerca a ofrecer los atributos asociados a una marca premium. A la hora de saber si es más veloz que sus competidores, habrÃa que ir a probarlo a una pista de carreras, algo que no podrá hacer ninguno de sus compradores en Panamá.Â
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