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Renault regresa a la arena de los 4x4 con un vehÃculo diseñado por ellos, con mecánica de Nissan y fabricado en una planta que compraron en Corea. Todo un ejemplo de economÃa de escala.
Renault ha tenido por años vehÃculos con tracción a las cuatro ruedas, pero o los veÃa como adiciones a un modelo especifico o simplemente como un vehÃculo de uso comercial. La influencia de Nissan debe haber sido grande pues han decidido que más vale tarde que nunca, para desarrollar un auto completamente nuevo destinado al segmento de los 4x4 pequeños, con la ayuda de su aliado.
Los Renault se caracterizan por ser muy cómodos, fáciles de usar y polivalentes, con esto los europeos definen que puede tener muchos usos. El Koleos tiene esto y algo más y para ello nos hemos trasladado a Monterey, en el norte de México, para probar sus virtudes y defectos.
Nos reciben en el aeropuerto con una flotilla de Koleos y lo primero que hacemos es meter las maletas en el auto. El portón trasero se divide en dos partes, con lo que la operación se puede hacer sin esfuerzo y a pesar de que estamos muy pegados al auto que está detrás.
A simple vista, la carrocerÃa es atractiva y con un fuerte aire de crossover, lo que lo hace un tanto femenino, a pesar de que los guardafangos tienen un anchado musculoso; con una apariencia de que es más urbano que campestre. Con 4.52 metros de largo es igual de grande que el Honda CR-V.
El interior impresiona desde el primer momento, con cuero, un tablero sobrio pero moderno, decoración en cromo y mucho espacio tanto adelante como atrás.
La primera sensación a los mandos es que definitivamente es un Renault. Nadie ha tenido que decirnos nada y hemos descubierto en un santiamén donde están todos los controles principales y hasta hemos podido encontrar una emisora con música suave, pues el 90 por ciento de las emisoras tocan música norteña. A propósito el equipo de sonido es Bose y cuenta con siete bocinas más subwoofer y tiene una conexión para un equipo tipo iPod.
Quitamos con una pulsación a un botón el freno de mano y estamos listos para probarlo en carretera. Me gustan las pruebas en México ya que las carreteras son muy similares a las nuestras y la gente maneja como nosotros, por lo me siento como en casa.
El motor y la transmisión son de origen Nissan (una ventaja en lo que se refiere a mantenimiento y repuestos) y son los mismos de la actual X-Trail, o sea: un cuatro cilindros con 2.5 litros de cilindrada y 170 HP, unido a la transmisión automática CVT. Esta transmisión tiene la ventaja de que los cambios son muy suaves, ofrece mejor consumo que una manual y permite usarla como tal. Esta combinación ofrece buena respuesta en carretera y nos permite ir a más de 120 km/h en autopista e incluso a acelerar para rebasar autos.
A una hora de haber dejado Monterey, llegamos a un lugar donde hay una pista de motocross. Es aquà donde lo probaremos fuera del asfalto. El terreno ha sufrido los embates del huracán Hubert y ha dejado lluvias por una semana. La guinda en el cake es su piso arcilloso. Con solo bajarnos del auto y caminar, nos damos cuenta que la prueba va a ser un desastre, pues este auto no cuenta ni con reductora ni con llantas para lodo. Con más preocupación por como iba a regresar a este punto sin enlodar mi ropa que por como iba hacer el recorrido inicié la marcha luego de pulsar un botón en la consola para dejar de ser un tracción delantera por un 4x4, en el que una computadora controla el porcentaje de tracción en cada eje. El auto empieza a avanzar y comenzamos a superar lomas, pozos de agua y algunas bajadas que nos ponen el corazón en la garganta, mientras el Koleos sube, nada y baja, con una facilidad asombrosa. Intento un manejo algo más agresivo, a ver si asà nos atascamos y pruebo mi punto, pero el Koleos no se da por enterado y resolvemos el circuito como si nada. Para probar que puede incluso con más, uno de los instructores toma el control, nos mete por un trillo recién abierto y nos bate como en coctelera, dejando al auto bajo una capa de barro. Ya de regreso a la "base" y con el Koleos con unos cuantos kilos más por el lodo, me doy cuenta que tiene una buena altura al piso y que como comprobamos tiene grandes ángulos de entrada y salida, por lo que habrán muy pocos lugares donde no podremos llegar.
Vamos ahora con rumbo a Santiago, por una carretera muy desnivelada que nos permite apreciar lo bueno de su suspensión, con grandes recorridos, un confort excelente y un buen agarre. Algo que nos sorprende es lo silencioso que es, llegando al punto de callarnos y apagar la música, para ver si logramos oÃr algo más que un susurro del motor o las llantas.
Luego del cabrito regio montano en Santiago emprendemos el regreso a Monterey en el que llegamos en plena hora pico y en viernes. El tranque nos permite disfrutar de todas las comodidades que ofrece el interior del Koleos, con aire acondicionado con doble zona y salidas en los postes traseros, asientos traseros reclinables y controles para el equipo de sonido desde el timón, entre otros.
Finalmente el "sprint" por la autopista al aeropuerto (vamos tarde); donde no sabemos si la gente nos mira por la velocidad a la que vamos, por que se trata de un modelo nuevo o por el camuflaje. Aquà en pleno atardecer y a 160 km/h encontramos algo que nos molesta: hay un reflejo en el vidrio del cromo de la pantalla de información en el centro del tablero. Pero es algo que considerando todo lo que hemos vivido el dÃa de hoy, podemos vivir con él.
El Renault Koleos entra a competir en uno de los segmentos con mayor volumen y crecimiento de nuestro mercado, ofreciendo un equipo de confort y seguridad muy completo, tapicerÃa de cuero tanto en la versión 4x2 como en la 4x4, donde se ofrece se serie un enorme techo panorámico y con un precio que inicia en los 34,000 dólares. Tengo la impresión de que veremos bastantes en nuestras calles.
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